Estas últimas semanas por desgracia he visitado bastantes farmacias (y alguna que otra herboristeria) y he visto que la gente no sólo va a comprar un producto determinado sino a que les asesoren; no por supuesto en el caso de medicamentos con receta sino en toda la amplia gama de productos que tienen en las farmacias (medicamentos sin receta pero también cremas, champús, etc.)
Esto que quizás a los demás os parezca tan normal a mí me ha llamado mucho la atención. Yo ahora antes de comprar cualquier producto me informo por internet, leyendo información en diferentes medios como páginas profesionales, webs, foros, etc. y cuando voy a comprar algo ya sé lo que quiero.
Quizás se debe a que me disgusta sobremanera tomar decisiones con incertidumbre (odio malgastar el dinero) y a que no me fio del pequeño comerciante porque considero que te van a recomendar lo que tengan en la tienda (en contraposición a otro artículo mejor que no tengan) y lo más caro (en contraposición a otro artículo igual de bueno pero más barato). Llamadme desconfiado si quereis.
Pero veo que mucha gente sigue utilizando a los propios tenderos como fuentes de información para asesorarse en sus compras. Y por supuesto tienen sentido, a fin de cuentas a ellos se les presupone conocimientos en su sector y a falta de otra información es lógico recurrir a ellos.